
"El Derecho es un arma de doble filo..." Gran descubrimiento. :S
Aquellos que está mas familiarizados con él suelen entender a la perfección ese viejo adagio de "hecha la ley, hecha la trampa", pero como abogado me resulta por demás importante hacer una pequeña aclaración del porque Alberto Quimper y Romulo León Alegría pronto saldrán libres de polvo y paja; de cómo se esconderán amparandose en el derecho a la privacidad de sus comunicaciones (derecho fundamental de la persona según nuestra Constitución), y como todo esto no será más que un espectáculo mediático más, una cacería sin presa, la perfecta cortina de humo para que el APRA siga cubriendo errores y horrores.
Y esto lo saben bien todos allá arriba, donde realmente se toman las decisiones. O no, Papadón?
Pero, ¿Cómo? ¿No son los audios son más que contundentes? ¿no queda, gracias a ellos, al descubierto como estos señorones, ligados intimamente con las altas esferas del poder, han utilizado sus influencias y su acercamiento al gobierno en beneficio propio? ¿No están establecidos cuales son los establecidos autores y cómplices? ¿No por estos motivos ha caído un Gabinete Ministerial entero? Trataremos de dar una breve respuesta a cada una de las preguntas.
PRIMERO: Antes que nada debemos preguntarnos ¿Qué delito se ha cometido? Porque, valgan verdades, hasta ahora todo el mundo habla de la conversación, de lo altisonantes de los términos empleados: faenón, honorarios de éxito, aceitada, la mayoría adoptados de la jerga de los abogados, pasando ahora al dominio público. Sin embargo, tambien entre los abogados, especialmente a los que conocen personalmente a Mr. Quimper, es reconocida su fama de bocón, de hablador, de vendedor de humo. Por ello, en mi opinón, antes que la evidente comisión de un ilícito, los audios nos describen una conversación entre dos "viejos pitucos" (que fácil podrían ser los maridos de los personajes de la popular tira de Alfredo Marcos); entre dos caimanes que se las conocen todititas, pero de los que nadie puede decir nada, puesto que de Romulos y Quimpers está lleno el sector público, y es iluso pensar que estos señores sean los únicos que tienen este "modus operandi". Especialmente en un gobierno aprista. Vuelve la pregunta ¿Ante que ilícito tipificado por el Código Penal estamos? Acepto sugerencias.
SEGUNDO: Ya, si insiste y el "audio del escandalo" te parece prueba suficiente, encontramos una segunda objeción: este documento ha sido obtenido mediante una "interceptación telefónica" (popularmente conocida como chuponeo); mediante úna práctca delictiva que vulnera un derecho fundamental de las personas, como es el derecho a la privacidad de las comunicaciones, en cristiano: alguien se metio y grabó en la conversación de Mr. Quimper y de León, no contando (o tal vez si pero les llegó altamente) que incluso estas "ratas" tenían derecho a su privacidad. Ahora, que se ha destapado la olla, y se conoce más de las personas implicadas en las intervenciones, de sus vínculos con instituciones armandas y de los ilustres clientes que eran asiduos sus oficinas, lo único que se espera es que esta investigación dedicada a los chuponeadores, y sus respectivos investigados tampoco sirva como una "cortina de humo de otra cortina de humo". Pero, de todo podemos esperar en mi país y su Poder Judicial. Como dice el gordo Phillip Butters, el Perú es Macondo, vivimos todos los días un realismo mágico.
TERCERO: ¿Qué nos espera ahora? Bueno, ya se cayó entero un Concejo de Ministros, asumiendo como nuevo presidente del mismo Yehude Simons, un Sr. del que sólo se conoce un tormentoso pasado ligado con el MRTA, una barba tipo israelita y una actitud "nunca quedas mal con nadie". Hasta el día de hoy no muestra su mano al nivel que se le espera. Ya acabo su Luna de Miel con la opinión pública y en lo inmediato se le pedirán resultados.
Aquellos que está mas familiarizados con él suelen entender a la perfección ese viejo adagio de "hecha la ley, hecha la trampa", pero como abogado me resulta por demás importante hacer una pequeña aclaración del porque Alberto Quimper y Romulo León Alegría pronto saldrán libres de polvo y paja; de cómo se esconderán amparandose en el derecho a la privacidad de sus comunicaciones (derecho fundamental de la persona según nuestra Constitución), y como todo esto no será más que un espectáculo mediático más, una cacería sin presa, la perfecta cortina de humo para que el APRA siga cubriendo errores y horrores.
Y esto lo saben bien todos allá arriba, donde realmente se toman las decisiones. O no, Papadón?
Pero, ¿Cómo? ¿No son los audios son más que contundentes? ¿no queda, gracias a ellos, al descubierto como estos señorones, ligados intimamente con las altas esferas del poder, han utilizado sus influencias y su acercamiento al gobierno en beneficio propio? ¿No están establecidos cuales son los establecidos autores y cómplices? ¿No por estos motivos ha caído un Gabinete Ministerial entero? Trataremos de dar una breve respuesta a cada una de las preguntas.
PRIMERO: Antes que nada debemos preguntarnos ¿Qué delito se ha cometido? Porque, valgan verdades, hasta ahora todo el mundo habla de la conversación, de lo altisonantes de los términos empleados: faenón, honorarios de éxito, aceitada, la mayoría adoptados de la jerga de los abogados, pasando ahora al dominio público. Sin embargo, tambien entre los abogados, especialmente a los que conocen personalmente a Mr. Quimper, es reconocida su fama de bocón, de hablador, de vendedor de humo. Por ello, en mi opinón, antes que la evidente comisión de un ilícito, los audios nos describen una conversación entre dos "viejos pitucos" (que fácil podrían ser los maridos de los personajes de la popular tira de Alfredo Marcos); entre dos caimanes que se las conocen todititas, pero de los que nadie puede decir nada, puesto que de Romulos y Quimpers está lleno el sector público, y es iluso pensar que estos señores sean los únicos que tienen este "modus operandi". Especialmente en un gobierno aprista. Vuelve la pregunta ¿Ante que ilícito tipificado por el Código Penal estamos? Acepto sugerencias.
SEGUNDO: Ya, si insiste y el "audio del escandalo" te parece prueba suficiente, encontramos una segunda objeción: este documento ha sido obtenido mediante una "interceptación telefónica" (popularmente conocida como chuponeo); mediante úna práctca delictiva que vulnera un derecho fundamental de las personas, como es el derecho a la privacidad de las comunicaciones, en cristiano: alguien se metio y grabó en la conversación de Mr. Quimper y de León, no contando (o tal vez si pero les llegó altamente) que incluso estas "ratas" tenían derecho a su privacidad. Ahora, que se ha destapado la olla, y se conoce más de las personas implicadas en las intervenciones, de sus vínculos con instituciones armandas y de los ilustres clientes que eran asiduos sus oficinas, lo único que se espera es que esta investigación dedicada a los chuponeadores, y sus respectivos investigados tampoco sirva como una "cortina de humo de otra cortina de humo". Pero, de todo podemos esperar en mi país y su Poder Judicial. Como dice el gordo Phillip Butters, el Perú es Macondo, vivimos todos los días un realismo mágico.
TERCERO: ¿Qué nos espera ahora? Bueno, ya se cayó entero un Concejo de Ministros, asumiendo como nuevo presidente del mismo Yehude Simons, un Sr. del que sólo se conoce un tormentoso pasado ligado con el MRTA, una barba tipo israelita y una actitud "nunca quedas mal con nadie". Hasta el día de hoy no muestra su mano al nivel que se le espera. Ya acabo su Luna de Miel con la opinión pública y en lo inmediato se le pedirán resultados.
Bueno, si quieren una respuesta más concreta: Pan y circo, eso es lo que viene ahora. La exposición publica de estos dos sinverguenzas y su posterior libertad. El Apra no es tan tonto como para buscarse un enemigo que en algún momento fue su ministro (estuvo a cargo de la catera de Pesquería en el primer gobierno de la estrella) y que (obviamente) conoce como se manejan las cosas alrededor de su partido. Advertidos estan todos, mis estimados amigos...