Ayer, al terminar el primer tiempo del partido Perú-Uruguay (encuentro de dientes apretados) vi la cara de Juan Carlos Oblitas, ex futbolista peruano y ex entrenador de nuestra selección nacional, en primerísimo plano. Empezó copiando (de manera precaria) los cortos de Adidas "Impossible is nothing", escribiendo y dibujando en una pizarra de vidrio, mientras rememoraba la dolorosa derrota con Chile en las eliminatorias para Francia 98 (recuerdo que aún nos escuece a algunos) para después, cual economista de empresa privada, hacer un parangón de ese agrio momento con situación actual de la minería, mencionando para ello cifras, datos y países.
Ese spot generó una ola de críticas -de proporciones de tsunami- en las redes sociales, lo que llevó a tildar al mensajero de tonto útil, de convenido, vendido, entre otros calificativos que no me daré la molestia de reproducir.
Ahora, no es sólo el hecho que el Ciego haya alquilado el prestigio y el respeto que la gente le puede tener en el ámbito deportivo; o que haya partido por datos falsos, inexactos o simplemente estúpidos (el comentario a la xenofobia lo dejo para otro momento); tal vez lo que más molesta es el que la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y Energía ya esté jugándose el todo por el todo (de la manera más desesperada y tonta, hay que decirlo) ante el advenimiento del nuevo gobierno que les ha puesto la puntería y sobre todo a sus desmedidas sobreganancias.

Nadie dice que no tengan derecho a buenos ingresos, a la explotación responsable y al desarrollo sostenido mutuo (empresa-población). Pero la minería en nuestro país está muy lejos de ello, con los casos de Doe Run, Antamina o Tía María, los conflictos sociales, la corrupción, entre muchos otros factores que sencillamente hacen ver a los inversores mineros como seres despreciables, ávidos de dinero, lobbies y dispuestos a todos para mantener su sitial, sin el más mínimo pudor.
Pero hay formas y formas, y en esta ocasión optaron por un ridículo público de dimensiones internacionales. Quedará para los anales de la historia del Perú el momento en que las Mineras trataron de agarrar de subnormales a los pobladores para darse cuenta que el Perú ha cambiado.
Y eso quizá les cueste mucho más que el aumento de los impuestos a sus elevados sobreingresos.
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